Qué son los quilates en la joyería

Una duda bastante común para todo aquel que se haya planteado comprar una joya es la de qué son los quilates en la joyería. Por lo general, sin tener muy claro lo que son, todo el mundo relaciona que a mayor sea el número de quilates, mejor es la joya y más valor debe tener. ¿Pero qué pasa si te digo que esto no es totalmente cierto?

Para aclararlo, en el post de hoy hablaremos de los quilates, qué son y los significados que puede tener. Para ello, es conveniente empezar conociendo el origen de la palabra.

El origen del quilate

La palabra quilate proviene de la palabra griega “keration”, que era el nombre que le daban a la semilla de algarrobo. Esta semilla posee dos peculiaridades que la hacían realmente interesante:

  • Homogeneidad: se trata de semillas que pesan prácticamente lo mismo, unos 0.2 gramos, de manera que 5 de estas semillas equivalen con bastante fiabilidad a 1 gramo.
  • Ubicación: se encuentran por todo el Mediterráneo. El algarrobo eran un árbol muy extendido por toda la zona por la que solían moverse los comerciantes, lo que les facilitaba en gran medida el acceso a sus semillas.

Estas dos peculiaridades son las que hacían de la semilla del algarrobo una herramienta muy útil para los orfebres y comerciantes de la antigüedad, ya que al no existir herramientas  para indicar el peso de una joya, utilizaban una balanza contrapesándola con estas semillas. De esta forma conseguían pesar con bastante exactitud piezas pequeñas y valiosas como una gema.

El quilate a día de hoy

Al hablar de que son los quilates en joyería a día de hoy podemos estar haciendo referencia a dos sistemas distintos, el de peso (tal y como se hacía en la antigüedad) o al de pureza de un metal.

El quilate como medida de peso actual

En gemología el quilate (con abreviación ct) se continúa utilizando como una medida de peso. Es más, se continua utilizando como una medida equivalente a esos 0.2 gramos que pesaban las semillas de algarrobo. De esta manera, si al comprar una joya te dicen que el diamante o una esmeralda que lleva es de 32 quilates, debes saber que te están hablando de su peso, en concreto, te están diciendo que pesa 6.4 gramos.

El quilate como medida de pureza

En orfebrería se llama quilate (abreviado k o kt) a la unidad de pureza del metal precioso en una determinada aleación. Esta medida se hace mediante un sistema de 24 partes.

¿Por qué se hace esto? Como posiblemente ya sabrás, en joyería rara vez se utilizan metales nobles puros. Un anillo, por ejemplo, no está hecho de oro puro nunca, sino que es oro en su mayor parte, pero incluye, en diferentes proporciones, otros metales como plata, platino, cobre, etc.

De esta manera, los quilates miden cuantas de esas 24 partes son de oro puro. Así, obtenemos que una joya de oro de 24 quilates tiene 24 partes de 24 de oro fino, es decir el 100%. De esta manera, una joya de 18 quilates, de sus 24 partes, 18 son oro y las otras 6 de aleación, lo que equivale a un 75% de oro.

Una vez entendido esto podemos deducir que una joya de 12 quilates tiene un 50% de pureza, una de 22 quilates un 91.7%, etc. Para más porcentajes aquí os dejo una tabla bastante sencilla y completa e incluso si queréis indagar un poco más, una calculadora para aumentar o disminuir quilates, con porcentajes de aleaciones para los diferentes colores y demás funciones.

Y entonces, ¿por qué más quilates no siempre es mejor?

El oro es uno de los metales más valiosos del mundo y es por ello que mucha gente asume que una joya de 24 quilates es más valiosa que una de 18 quilates y sí, en parte es cierto, en el sentido monetario sería más valiosa, pero como joya sería peor.

Lo que ocurre es que el oro es un metal muy maleable por lo que una joya de oro puro tendrá un valor de mercado “a peso” más alto, pero como joya se estropeará enseguida. ¿No habéis visto alguna película de piratas en las que muerden una moneda para saber si es de oro? Esto es debido  que si se trata de oro puro se quedarán los dientes marcados en la superficie. No queremos esto para una joya, ¿no?

Es por ello que se usan las aleaciones. Al reducir el contenido total de oro puro, también se está endureciendo el material, haciéndolo más fiable, resistente y duradero. Además, detrás de las aleaciones se esconde un mundo de posibilidades, ya que son estas las que aportan (dependiendo del material que se utilice) los diferentes tonos al oro, que van desde el blanco al negro, pasando por el rosado o naranja.

Conclusiones de qué son los quilates en la joyería

Como vemos, al hablar de qué son los quilates en la joyería, no es lo mismo referirse a metales nobles que a piedras preciosas, por lo que siempre tenemos que saber a qué se está haciendo referencia con ellos, y además, no debemos caer en el engaño de que a más quilates es siempre mejor. Nosotros para el oro recomendamos siempre los 18 quilates como máximo, aunque es verdad que para ciertas joyas concretas hay quien puede preferir aumentar esta cantidad hasta 22.

Esperamos que este post os haya sido de utilidad para conocer más acerca de los quilates en joyería. Si tenéis alguna duda podéis contactar con nosotros y estaremos encantados de ayudaros. ¡Hasta el próximo post!

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