Las perlas, un clásico en joyería

Las perlas son bolas de un tamaño reducido que se forman en el interior de ciertos moluscos. Son esferas de nácar, un elemento resistente de color blanco que, con la incidencia de la luz, refleja ciertos brillos y tonalidades más claras u oscuras. Hablamos de una joya elegante, delicada y un claro símbolo de feminidad a lo largo de los años por su uso en joyería. Además, se utiliza en otros sectores como la belleza, ya que este polvo, gracias al calcio y a las proteínas que lo componen, es conocido como un exfoliante natural para cuidar la piel.

Tipos de perlas

Encontramos diversos tipos de perlas que utilizaremos a la hora de hacer las joyas. Destacan cinco tipos principalmente:

  • Cultivada: la producción de perlas cultivadas se realiza principalmente en países asiáticos como Japón. Este produce consiste en introducir un elemento ajeno de forma natural y artificial para que la ostra comience a generar el nácar naturalmente.
  • Majorica: Se trata de perlas orgánicas. El procedimiento que se sigue es el siguiente: un cuerpo de cristal opalino se cubre capa por capa de forma cuidadosa con esencia perlera. Este tipo son un emblema en el mundo de las gemas porque, debido al procedimiento al que es sometido, su brillo y resistencia es espectacular.
  • Japonesa: originarias de Japón. Su cultivo es lento y crecimiento delicado, por lo que son las más valoradas en el mercado de la joyería. Se utilizan en especial para la elaboración de pendientes.
  • Australiana: conocida como “la reina de las perlas” tiene un tamaño mayor que las anteriores. Eso sí, se tardan en conseguir ya que su cultivo puede prolongarse hasta 8 años.
  • Mabe: gemas orgánicas que se cultivan en Japón, Australia o Indonesia. Su característica principal es que están huecas y se forman introduciendo un elemento ajeno pero dejándolo un tiempo menor. De este modo, el interior no es macizo.

Cuidado de las perlas

Es importante que una vez fuera de su hábitat natural, es decir, el agua, se humedezcan para evitar que se resequen y lleguen a agrietarse. Es importante, además, no limpiarlas con ácidos que pueden quitarle su brillo natural.

De esta forma, esperamos que este blog sobre las perlas os haya sido de ayuda para conocer más sobre una de las joyas más clásicas de nuestro tiempo. Para más información sobre esta gema o cualquier otra, no dudes en visitarnos en Joyería Montón.

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